Distancia: paraguas — esto es cáncer en general, no el driver ALK+ que sigues en tu edición semanal. Aun así te lo contamos, porque desarma una idea que circula como si fuera ley: en 233 personas con tumores digestivos seguidas durante siete ciclos, el daño en los nervios no siguió un único camino sino cuatro, y el peor de ellos se puede reconocer temprano (cohorte prospectiva, preprint del 3 ago 2026).
📘 ¿Recién empiezas? Lee la guía completa de cáncer → — te ordena el mapa completo en un solo lugar (qué es la enfermedad, cómo se estudia, qué se hace en tratamiento, en prevención y en seguimiento) para que, cuando vuelvas acá, cada hallazgo del día tenga dónde apoyarse en vez de flotar suelto.
❝Lo que hoy se sabe de un cáncer casi nunca se sabe de todos los cánceres a la vez. Por eso la distancia entre un hallazgo y tu caso se dice en voz alta, y no se esconde en la letra chica.
Todo lo que lees acá se para a una de cuatro distancias de ti, y hoy vas a verlas nombradas bloque por bloque. Directo es lo que se estudió en tu misma alteración: el driver —el error genético que hace crecer al tumor y que decide qué fármaco sirve— que en tu caso es ALK+ de pulmón. Vecino es el mismo órgano con otro motor: pulmón, pero con otra alteración o sin ninguna. Paraguas es cáncer en general, medido en mama, colon o estómago, y que puede o no aplicarte. Adyacente es salud general: sueño, movimiento, nutrición, ánimo. Ninguna de las cuatro es basura y ninguna es automáticamente tuya.
Por qué importa el orden: sin la distancia dicha, un hallazgo del paraguas se lee como si fuera tuyo y termina en una pregunta que tu equipo no puede contestar, o peor, en una esperanza que nadie prometió. Con la distancia dicha, sabes cuál de estas noticias vale la pena llevar al control y cuál es, por ahora, cultura general útil. Hoy, de los tres temas, uno solo te toca de frente.
Abrimos con lo mejor que llegó fresco: el daño en los nervios por quimioterapia no sigue un curso único, y eso se midió en 233 personas. Antes de los temas te dejamos el fundamento del día —las cuatro distancias que separan un hallazgo de tu caso—, porque es la llave para leer el resto. Después van tres temas: un ensayo fase 1 que intenta despertar tumores «fríos» con radioterapia a dosis baja, y quiénes no llegaron a estar en ese tipo de ensayos; el peso y los nervios, dos cosas que el tratamiento mueve y casi nadie mide, con un protocolo que todavía no tiene resultados y una serie de once personas; y la prueba molecular antes que el fármaco, con un registro de 585 personas donde casi la mitad quedó sin ese dato: es el único tema que te toca de frente. Luego, una práctica de vida sobre el ejercicio con lo que la evidencia sí permite decir, los imprescindibles sobre qué sostiene a los nervios cuando el tratamiento los castiga, la frontera con el ánimo medido como dato pronóstico —que emociona y sigue siendo una asociación, no una causa—, lo que circula fuera de la frontera, lo que descartamos, lo que todavía no sabemos, seis preguntas para tu control y una sola cosa para hacer esta semana.
●●●●● El nivel dominante de hoy es emergente, y conviene decir qué significa acá. Los dos trabajos de mayor diseño de la edición son revisiones sistemáticas con metaanálisis —una sobre el ánimo y el pronóstico en pulmón avanzado, otra sobre la pérdida de músculo durante el tratamiento—, pero las dos miden asociaciones, no el efecto de una intervención, así que su etiqueta no sube a robusta por muy grande que sea el diseño. Lo demás es una cohorte prospectiva de 233 personas, un registro de 585, un ensayo fase 1 de 25 y una serie de 11: sirve para orientar y para preguntar, no para decidir solo. Hoy no hay ninguna guía nueva ni ningún ensayo aleatorizado con resultados, y por eso no vas a ver ni un punto verde en esta edición.
Fuente principal: Cohorte de neuropatía por quimioterapia en tumores digestivos, 3 ago 2026 · ¿qué es la rúbrica? →
1 · Despertar un tumor «frío»: lo que logró un ensayo de 25 personas · 3 min
2 · El peso y los nervios: dos cosas que el tratamiento mueve y casi nadie mide · 4 min
3 · La prueba antes que el fármaco: casi la mitad quedó sin saber qué motor tenía su cáncer · 4 min
Lo que sostiene a los nervios cuando el tratamiento los castiga · 3 min
El ánimo como dato pronóstico en pulmón avanzado · 2 min
🔬 Tratamiento · paraguas · ●●●●● Emergente · fase 1 y análisis cualitativo
Hay tumores a los que las defensas llegan hasta la puerta y no entran. Se los llama inmuno-excluidos o «fríos»: las células de defensa se quedan alrededor, sin infiltrar el tejido, y por eso la inmunoterapia —que trabaja soltándole el freno a esas defensas— rinde poco. La idea que se probó fue casi contraintuitiva: usar radioterapia, pero a dosis muy baja, no para destruir el tumor sino para irritarlo lo justo y que las defensas encuentren la entrada.
El ensayo RACIN reunió a 25 personas con tumores sólidos multimetastásicos y combinó esa radioterapia de dosis baja con nivolumab, ipilimumab, aspirina o celecoxib y ciclofosfamida en dosis baja. El resultado principal era la seguridad, y quedó manejable: efectos adversos graves (grado 3 o más) en el 12% a 21% de los participantes. Como resultado secundario, la enfermedad quedó controlada en el 42%, y una persona con cáncer de ovario mantenía respuesta completa a los tres años. En las biopsias de antes y después, quienes respondieron tenían defensas más activas dentro del tumor; quienes no, tenían de entrada un ambiente que las apagaba (1 jul 2026).
La segunda mitad de este tema es incómoda y va junta con la primera. Un trabajo publicado el 4 jul 2026 revisó los registros de contacto de 97 personas que dijeron que no a dos ensayos de acompañamiento psicológico para pacientes de habla china en Estados Unidos, y ordenó los motivos en seis: el papel de la familia al decidir, cuánto se le había contado a la persona sobre su pronóstico, la desconfianza y el miedo a una estafa, no saber qué es una consejería, necesidades sociales sin resolver y el idioma o el dialecto. Ninguno de esos seis motivos aparece en la tabla de resultados de un ensayo, pero todos deciden quién está adentro cuando se calcula un 42%.
Si alguna vez te ofrecen un ensayo, la pregunta que abre todo es esta: «¿En qué fase está este ensayo y qué mide: si es seguro, o si funciona?». Un fase 1 con 42% de control de enfermedad no es una promesa de que funcione; es una señal de que vale la pena estudiarlo en más gente. Distancia: paraguas — nada de esto se probó en el driver ALK+ que sigues.
Conclusión del tema: Un ensayo fase 1 en 25 personas con distintos tipos de tumor dice que la combinación es tolerable y que hay una señal biológica que merece seguirse; no dice que alargue la vida, no dice en qué tumor conviene, y no se ha probado en cáncer de pulmón con alteración de ALK. Lo que sí es transferible a cualquier lectura tuya es lo segundo: cuando veas un porcentaje de respuesta, acuérdate de que alguien decidió quién podía entrar a ese denominador.
🔬 Cuerpo y seguimiento · paraguas · ●●●●● Emergente · un protocolo sin resultados y una serie de 11 personas
Durante el tratamiento hay dos cosas que cambian casi siempre y casi nunca se registran con un número: cuánto pesa la persona y cuánto le funcionan los nervios de manos y pies. Los dos trabajos de hoy atacan ese hueco desde lados opuestos: uno propone intervenir sobre el peso, el otro propone medir el daño en los nervios antes de que se sienta. Ninguno de los dos llega todavía con una respuesta.
El estudio de los nervios es pequeño y hay que decirlo antes que nada: 11 participantes de entre 12 y 24 años, con una mediana de 17, que recibían quimioterapia con fármacos que dañan el nervio. Se les midió en sangre la cadena ligera de neurofilamento, una proteína que se libera cuando el axón —el cable largo de la célula nerviosa— se lesiona. Subió en todos: la mediana del aumento máximo respecto del inicio fue de 112,5%, con un rango enorme (de −32,0% a 4.896,2%). El promedio pasó de 2,32 al inicio a 3,28 a mitad de la quimioterapia y seguía en 3,85 cerca de los 90 días. Y cuanto más alta estaba, peor puntuaban los propios pacientes su neurotoxicidad (correlación de −0,32 durante el tratamiento, p ≤ 0,01) (1 jul 2026).
El otro trabajo, del 24 jun 2026, es un protocolo: el plan escrito de un estudio que todavía no se hizo. CANOBESE va a reclutar a 50 adultos con índice de masa corporal de 30 o más y un tumor sólido en estadio II a IV en tratamiento con intención curativa, y les va a ofrecer dieta hipocalórica alta en proteínas, ejercicio aeróbico y de fuerza en casa, y acompañamiento conductual durante los 3 a 9 meses que dure el tratamiento. Lo que va a medir primero no es si adelgazan: es si el programa se puede sostener —cuántos entran, cuántos se quedan, cuánto lo cumplen—. No hay resultados y no los habrá por un buen tiempo; lo que hay es la admisión de que las guías de nutrición en oncología casi solo hablan de desnutrición y dejan a la obesidad sin instrucciones.
Todavía no existe un análisis de sangre validado para medir la neuropatía, así que lo útil hoy es lo de siempre y sirve igual: anota en una línea, la misma semana en que aparece, qué sientes y dónde («hormigueo en los dedos de los pies al caminar»). Llévalo escrito al control. Distancia: paraguas — se estudió en quimioterapia, no en un inhibidor de ALK, pero el hábito de registrar sirve con cualquier fármaco.
Conclusión del tema: De este tema no sale ninguna acción clínica: una serie de once personas en un solo centro genera una hipótesis, no un examen que puedas pedir, y un protocolo sin resultados no prueba absolutamente nada sobre bajar de peso durante el tratamiento. Lo que queda es el vacío que los dos señalan: el peso y los nervios se mueven durante meses y casi nadie los mide de forma sistemática. En una edición del driver ALK+ la pregunta sería otra, porque la neuropatía de un inhibidor no se comporta como la de la quimioterapia.
🔬 Diagnóstico molecular · directo · ●●●●● Emergente · registro multicéntrico (585 personas)
Este es el único tema de hoy que te toca de frente. En cáncer de pulmón no microcítico metastásico, la primera decisión no es qué fármaco dar: es qué motor tiene ese tumor. La prueba molecular —el estudio que busca alteraciones como EGFR o ALK— y el nivel de PD-L1 son los que reparten a las personas entre terapia dirigida, inmunoterapia o quimioterapia. Sin ese dato, la decisión se toma a ciegas y casi siempre por la vía más genérica.
El registro colombiano RECAPC juntó a 585 personas con enfermedad metastásica al momento del diagnóstico, con una edad promedio de 72 años y 52,0% de mujeres, y ordenó a cada una en una sola categoría. Con alteración de EGFR o ALK: 32,8%. Con otra alteración accionable: 4,6%. Sin driver detectado: 15,0%. Y sin prueba o sin el dato registrado: 47,5%, es decir, casi la mitad. En el tratamiento de primera línea, 34,4% recibió quimioterapia sola, 21,0% quimioinmunoterapia, 26,7% terapia dirigida, 3,9% inmunoterapia sola y en 14,0% no quedó registrado qué se usó (17 jul 2026).
Los propios autores son cuidadosos con lo que ese 47,5% significa: puede ser que la prueba no se hiciera, o que se hiciera y no quedara anotada, o que la persona cambiara de institución y el dato se perdiera en el camino. Un registro describe lo que quedó escrito, no lo que pasó, y sus asociaciones no son relaciones de causa. Aun con esa cautela, la conclusión que dejan es difícil de esquivar: la caracterización molecular incompleta y la documentación faltante fueron comunes. El segundo trabajo del tema, del 1 ago 2026, muestra el otro extremo del mismo eje —el de las cosas que sí se miden—: en 114 personas con cáncer de pulmón y caquexia (la pérdida de peso y músculo que el propio tumor provoca), añadir anamorelina a la quimioinmunoterapia no alargó el tiempo sin progresión, que quedó en una mediana de 6,2 meses; pero al llegar a la semana 12, el 71,8% había salido del estado de caquexia, y quienes salieron vivieron más que quienes no (19,9 frente a 7,1 meses).
La pregunta para tu próximo control, dicha tal cual: «¿Está en mi ficha el informe completo de la prueba molecular, con la fecha y el método con el que se hizo, y puedo tener una copia?». Distancia: directo — tú ya tienes ese dato, y este registro muestra que tenerlo por escrito y contigo no es un detalle administrativo: es lo que sostiene cada decisión que venga después, sobre todo si alguna vez cambias de institución.
Conclusión del tema: Este registro no evalúa ningún fármaco ni prueba que un tratamiento sea mejor que otro: describe un sistema de salud concreto —el colombiano— en un corte de datos cerrado en octubre de 2025, y sus asociaciones son observacionales. Lo que sí deja fuera de discusión es el orden de las cosas: el fármaco correcto depende de una prueba que casi la mitad de esa cohorte no tenía registrada. Lo que queda sin responder es cuánta de esa mitad se quedó de verdad sin la prueba y cuánta la tuvo pero nadie la anotó.
1 · Pide luz verde antes de empezar. Esta es la regla que va primero y sin excepciones. Antes de subir cargas o intensidad, pregúntale a tu equipo si hay algo en tu situación —recuentos bajos, lesiones en hueso, un catéter, cansancio marcado— que obligue a ajustar. Ninguna revisión sustituye a alguien que conoce tu caso.
2 · Intensidad moderada, no heroica. La revisión del 20 jul 2026 que resume 86 estudios describe lo que se usó en ellos: trabajo aeróbico al 45–65% del consumo máximo de oxígeno y trabajo de fuerza al 45–70% de una repetición máxima. En la práctica es esfuerzo con el que todavía puedes hablar, no jadear. La revisión no demuestra que eso cambie el curso del tumor: describe cómo se movió la gente en los estudios que reunió.
3 · Lo que se propone es un mecanismo, no una promesa. Ese trabajo describe miocinas —señales que el músculo libera al contraerse, como la IL-6, la irisina y la miostatina— y plantea que el ejercicio las modula de una forma que podría favorecer la vigilancia inmunitaria y la conservación del músculo. Los propios autores dicen que la síntesis es cualitativa, con evidencia limitada, y que hacen falta estudios en personas para confirmar causalidad. Muévete porque conserva músculo y función, que es lo que sí se sostiene; no porque un artículo prometa que ataca al tumor.
🔬 Imprescindibles · paraguas · ●●●●● Emergente · cohorte prospectiva (240 personas) y un ensayo fase II aún sin resultados
Este bloque casi nunca trae noticia de la semana, y está bien: recoge lo que sostiene al cuerpo mientras el tratamiento hace lo suyo. Hoy los dos trabajos son de cáncer de mama —distancia: paraguas—, y el mecanismo que describen no depende del tipo de tumor: describe cómo el apoyo de otras personas termina llegando a los nervios de tus manos.
El apoyo no llega solo a la cabeza: llega al cuerpo, y por dos caminos. Una cohorte prospectiva siguió a 240 personas con cáncer de mama en tres momentos —inicio, semana 6 y semana 12— y probó dos modelos estadísticos para ver si el apoyo social protegía de la neuropatía directamente o a través de otras cosas. Ganó el modelo de mediación completa: el apoyo no actúa por su cuenta, actúa porque hace que te muevas más (fuerza del paso: 0,668) y porque baja la angustia (−0,602). Y esos dos pasos son los que después se asocian con menos molestias en los nervios en la semana 12 (−0,403 por la actividad física; el camino de la angustia va en el sentido contrario, 0,361). El modelo explica el 47,6% de la variación entre personas (1 abr 2026).
La función física que no vuelve sola tiene quien la estudie, pero todavía no quien la resuelva. Un ensayo fase II aleatorizado y controlado con placebo, publicado como diseño el 11 mar 2026, va a probar fisetina —un compuesto de la familia de los senolíticos, que buscan eliminar células envejecidas— en 88 mujeres posmenopáusicas que terminaron quimioterapia en los últimos 12 meses y quedaron con la función física disminuida. Es importante entender qué es este documento: es el plan del ensayo, no sus resultados. No hay ningún dato de eficacia todavía, y los propios autores escriben que hoy no existe ningún fármaco para prevenir o tratar ese deterioro. Nada de esto justifica comprar fisetina.
Lo que puedes usar hoy no es un fármaco: es el orden de las palancas. Si el apoyo funciona sobre todo porque mueve dos cosas —cuánto te mueves y cuánta angustia cargas—, entonces esas dos son medibles y son conversables en una consulta, mientras el resto sigue en estudio. Los dos trabajos son de cáncer de mama y ninguno se hizo en cáncer de pulmón con alteración de ALK, así que lo transferible acá es el mecanismo y la pregunta, no la cifra.
Elige de tu entorno a una sola persona y dile qué necesitas en concreto, no en general: «¿me acompañas a caminar dos veces por semana?» funciona mejor que «avísame si necesitas algo». Es la traducción directa del mecanismo que midió esta cohorte: el apoyo llegó a los nervios por la vía del movimiento.
Que el ánimo influye en cómo se lleva la enfermedad lo dice todo el mundo; que se comporte como un dato con valor pronóstico, medible y comparable, es otra cosa y es lo que un metaanálisis publicado el 20 may 2026 se puso a revisar. Reunió 8 estudios de cohorte con 911 personas con cáncer de pulmón no microcítico avanzado en tratamiento activo —dos con inhibidores de puntos de control, dos con quimioterapia sola y cuatro con esquemas mixtos, incluida terapia dirigida— y juntó sus números. El malestar emocional se asoció con menor supervivencia global (riesgo 1,85 veces mayor), con más riesgo de progresión (1,80 veces) y con menos respuesta al tratamiento (probabilidad de respuesta 0,55 veces la de quienes no lo presentaban). La dirección fue la misma en todos los subgrupos.
Ahora el freno, que es tan importante como el dato. Son estudios de cohorte, no ensayos: muestran que dos cosas viajan juntas, no que una cause la otra. Y hay una explicación alternativa que nadie ha descartado: quien está más enfermo puede estar más angustiado por eso mismo, y no al revés. Los propios autores califican la certeza de la evidencia como baja para supervivencia y respuesta, y muy baja para el tiempo sin progresión. Nadie ha demostrado todavía que tratar el malestar emocional alargue la vida de nadie: eso es exactamente lo que queda por estudiar.
Emergente · metaanálisis de 8 estudios (911 personas) Esto no está disponible como una intervención que puedas pedir, porque no hay ninguna intervención probada acá: la señal observada no equivale a eficacia demostrada, y ningún estudio de este conjunto probó que atender el ánimo cambie el pronóstico. Distancia: vecino — es pulmón avanzado, tu mismo órgano, pero sin separar por alteración molecular, así que no se midió en el driver ALK+.
Lo que circula alrededor de la pérdida de músculo merece nombrarse, porque el dato de fondo es real y es justo lo que hace vendible lo que viene después. Un metaanálisis del 27 may 2026 reunió 78 estudios y 10.502 personas y midió cuánto músculo se pierde durante el tratamiento sistémico: la caída fue pequeña en términos estadísticos y equivale a alrededor de un 5% en unos 90 días, más marcada con quimioterapia, y con una heterogeneidad tan alta entre estudios (I² = 92%) que los propios autores advierten que no conviene leer ese número único como si aplicara a cada persona. Sobre ese hecho verificado se monta lo que no lo está: batidos «anticaquexia», aminoácidos en dosis altas, suplementos «anabólicos naturales» y programas que prometen revertir esa pérdida. Ese salto —de «se pierde músculo» a «este producto lo devuelve»— no está en el estudio ni en ningún otro que hayamos podido citar hoy. La distinción útil: medir tu masa muscular y tu fuerza con tu equipo es sensato; comprar algo porque un metaanálisis documentó el problema que ese algo dice resolver, no lo es. Emergente · metaanálisis de 78 estudios (10.502 personas)
Hoy la cosecha propia trajo cuatro trabajos frescos y ninguno entró, así que conviene decir por qué. Tres eran farmacología de extractos vegetales probados en modelos animales y de laboratorio, y para enfermedades que no son cáncer —colitis, corazón diabético, próstata benigna—: el filtro de tema los rechazó porque no tienen señal oncológica, no porque estén mal hechos. El cuarto venía fechado en enero de 2027, una fecha futura que el control de frescura rechaza por definición. Del lado de la literatura indexada quedaron fuera, como cada semana, los trabajos de técnica para especialistas, las series de un solo caso y el laboratorio sin correlato en personas. El criterio no es la calidad: son valiosos para su público, pero ninguno cambia una decisión tuya hoy.
Esta es la edición paraguas y no baja a fármacos ni a ensayos de un subtipo: mezclar el promedio del cáncer con lo que aplica a un motor concreto confunde más de lo que ayuda, y lo específico de ALK+ de pulmón vive en la edición semanal de ese tópico. Hay algo más que hoy no podemos hacer y preferimos decirlo con todas las letras: de todo lo que llegó fresco, un solo hallazgo toca de frente lo que sigues, así que dos de los tres temas van marcados como paraguas en vez de disfrazarse de tuyos. Tampoco entran suplementos, dietas ni intervenciones de longevidad como accionables mientras no tengan una fuente de nivel alto, aunque circulen mucho y aunque se pidan. Y no sabemos tu objetivo declarado, ni existe todavía un historial versionado de tu perfil ni resultados reportados por personas en tu misma situación: por eso esta edición no puede compararte contigo mismo en el tiempo ni con tus pares, y no vamos a fingir que sí. Si nos cuentas tu objetivo en el perfil, la próxima va calibrada.
Lo que todavía no sabemos
1 · ¿Está en mi ficha el informe completo de mi prueba molecular, con la fecha y el método con que se hizo, y puedo llevarme una copia?
2 · Si alguna vez me ofrecen entrar a un ensayo, ¿en qué fase estaría y qué es lo que ese ensayo mide: si es seguro, o si funciona?
3 · ¿Hay algo en mi situación de hoy que obligue a ajustar cuánto ejercicio hago o cuánto peso levanto?
4 · ¿Se está siguiendo mi peso y mi masa muscular de forma regular, o solo cuando algo llama la atención?
5 · Si empiezo a notar hormigueo o pérdida de sensibilidad en manos o pies, ¿a partir de qué punto quieren que avise, y por qué vía?
6 · ¿Con quién puedo hablar en el equipo cuando el problema es el ánimo y no un síntoma físico?
Esta semana no hubo nada robusto: el techo de la edición es emergente, así que la acción no sale de un tratamiento nuevo sino del mejor hallazgo emergente que sí te toca de frente —el registro de 585 personas donde casi la mitad no tenía ese dato registrado—. Es una acción documental, y por eso mismo no depende de que ningún estudio se confirme.
Y llevas una sola pregunta al control, dicha tal cual: «¿Qué dato de mi caso les faltaría hoy si yo llegara a otro hospital mañana?»
En una línea: Hoy no hubo nada probado que puedas hacer distinto, y sí una cosa que puedes dejar por escrito: el dato que decide tu tratamiento vale tanto como la capacidad de encontrarlo cuando haga falta.
La semana pasada: ayer te contamos quién llega a un ensayo y qué encuentra el que llega, dos formas de medir lo que hoy no se mide y un ensayo que no alargó el tiempo sin avance pero dejó una señal. Hoy: las cuatro distancias que separan un hallazgo de tu caso, un ensayo fase 1 para tumores «fríos», el peso y los nervios como lo no medido, el registro donde casi la mitad quedó sin prueba molecular, qué sostiene a los nervios y el ánimo como dato pronóstico. La próxima: volvemos sobre la pregunta que hoy quedó abierta en el registro: si esa mitad sin dato molecular es un problema de acceso a la prueba o de documentación, y qué se ha publicado para distinguirlos. Todo lo tuyo, ordenado por tema, vive en tu perfil →
Tu tema: cáncer (el paraguas, no una edición de subtipo) · Tu objetivo: sin declarar aún.
Esta edición te llega porque estás suscrito al paraguas de cáncer, y hoy la cosecha solo trajo un hallazgo que toca de frente el driver ALK+ que sigues en la edición semanal: el registro colombiano del tema 3. Los otros dos son del paraguas y van marcados como tales en cada bloque, en vez de disfrazarse de tuyos. Todavía no tenemos escrito tu objetivo, así que la calibración de hoy es solo de tema; si lo declaras, la próxima ajusta también la profundidad. Y si algo de esto ya cambió, corrígenos acá: Ajustar tu perfil →
Los tres instrumentos vienen del catálogo aprobado para este tópico, con su corte citado, y los tres conectan con algo de hoy: el ánimo del bloque de frontera, el estado funcional del registro y el peso del tema 2.
Los cortes existen para abrir una conversación, no para cerrarla: un 4 o más en el termómetro de distrés significa que corresponde una evaluación del equipo, no un diagnóstico; el ECOG es el umbral con el que se decide gran parte de la elegibilidad para ensayos; y el MUST señala riesgo de desnutrición, que es distinto de haber bajado de peso una vez. Anota el número y la fecha, y llévalos al control.
P.D. Hoy dos de los tres temas fueron del paraguas y uno solo te tocó de frente. Si te faltó cobertura de tu driver, respóndele a este correo con esa frase y nada más: lo leemos y ordena la cosecha de mañana.