No es una proyección ni una nota de prensa: es el seguimiento a 83 meses del ensayo aleatorizado que definió la primera línea en ALK+. Y trae un dato que sirve para planificar, no solo para celebrar.
📘 ¿Recién empiezas? Lee la guía completa de cáncer de pulmón ALK+ → — el mapa del driver de principio a fin: qué es la fusión de ALK, cómo se confirma, qué inhibidor va en cada línea y qué se hace cuando uno deja de funcionar. Tiene además una versión en audio de casi media hora. Léela una vez y vuelve aquí: esta edición asume ese mapa.
❝En ALK+ el reloj dejó de correr como corría. La pregunta ya no es cuánto dura esto, sino qué se guarda para cuando deje de durar.
En la mayoría de los cánceres de pulmón no hay un único interruptor culpable. En el tuyo sí. Dos genes que viven en cromosomas distintos —EML4 y ALK— se rompen y se pegan mal, y esa fusión fabrica una proteína ALK que queda encendida de forma permanente, dando la orden de crecer sin parar. Eso ocurre en el 3–5% de los cánceres de pulmón no microcíticos. La consecuencia práctica es enorme: existe una llave que encaja exactamente en ese interruptor. Por eso un tumor ALK+ no se trata como "cáncer de pulmón" sino como enfermedad de un driver. Para confirmarlo se usan tres técnicas distintas y complementarias: IHQ (inmunohistoquímica: una tinción que muestra si la proteína ALK está presente), FISH (hibridación fluorescente in situ: mira si el gen está partido y reordenado) y NGS (secuenciación de nueva generación: lee el ADN y dice con qué socio se fusionó ALK y qué otras mutaciones acompañan). Las dos primeras responden "sí o no"; la tercera responde "cuál", y es la que después sirve para entender una resistencia.
Por qué importa el orden: porque cambia lo que le pides a tu equipo. Con un tumor ALK+ la conversación no es sobre quimioterapia: es sobre qué generación de inhibidor estás usando, qué pasa cuando ese inhibidor deje de funcionar y si tu informe de patología ya dice con qué socio se fusionó tu ALK. Si el informe solo dice "ALK positivo por IHQ", todavía falta información que va a importar más adelante.
Empezamos por lo más sólido: siete años de seguimiento del ensayo CROWN, con un hito de 24 meses que puedes calcular en tu propio calendario. Sigue qué se sabe de la secuencia si el inhibidor deja de funcionar, que es evidencia de alto nivel pero enteramente indirecta, y lo decimos. Cierra el tercer tema con la supervivencia observada fuera del ensayo — 90,8 meses en una cohorte real, con todas las advertencias que merece un dato observacional. Después viene el bloque de imprescindibles, que esta semana cubre los tres frentes que las ediciones de driver suelen saltarse: qué ensayos aplican a tu biomarcador y a tu línea (con los centros que reclutan en Chile), el seguimiento del sistema nervioso central y las interacciones con CYP3A. En la frontera, un inhibidor de cuarta generación que emociona y que todavía es laboratorio con un fase 3 recién empezado; y justo después, lo que circula sin ningún respaldo. Termina con seis preguntas para tu control y una sola acción para esta semana.
●●●●● El nivel dominante de esta edición es robusto, y conviene decir exactamente en qué: la durabilidad de lorlatinib en primera línea (tema 1) y el mapa de secuencias (tema 2) vienen de un ensayo aleatorizado fase III y de una revisión sistemática con metaanálisis. Todo lo demás es más frágil y va etiquetado como tal: la supervivencia de 90,8 meses (tema 3) es emergente porque sale de una cohorte observacional, y el inhibidor de 4ª generación de la sección Frontera es preclínico con un fase 3 recién en marcha. Un dato robusto y uno emergente no se promedian: se dicen los dos.
Fuente principal: CROWN, actualización a 7 años (Annals of Oncology, 2026 · PMID 42217582) · ¿qué es la rúbrica? →
1 · Siete años de CROWN: qué significa que la mediana siga sin alcanzarse · 3 min
2 · Si deja de funcionar: lo que se sabe hoy sobre la secuencia · 3 min
3 · Fuera del ensayo: 90,8 meses en una cohorte real · 3 min
🛡️ Imprescindibles ALK+: ensayos por línea, SNC e interacciones · 3 min
🔭 En la frontera: el inhibidor de 4ª generación · 2 min
🔬 Tratamiento · primera línea · ●●●●● Robusta · ensayo aleatorizado fase III (análisis a 7 años)
Hay una frase que aparece en los papers y que casi nunca se traduce: "mediana no alcanzada". Significa que, al momento de cortar los datos, menos de la mitad de las personas del grupo había tenido el evento que se estaba midiendo. En el ensayo CROWN ese evento era que el cáncer volviera a crecer o que la persona muriera. Después de 83 meses de seguimiento mediano —casi siete años— todavía no había pasado en la mitad del grupo de lorlatinib. No hay un número que poner ahí porque el número aún no existe.
Los datos concretos: 296 personas con cáncer de pulmón ALK+ avanzado y sin tratamiento previo fueron asignadas al azar a lorlatinib 100 mg al día (n=149) o a crizotinib 250 mg dos veces al día (n=147). A los 7 años, el 55% del grupo de lorlatinib seguía sin progresión, frente al 3% del grupo de crizotinib. El hazard ratio fue de 0,19 (IC 95% 0,13–0,26): en la práctica, el riesgo de progresión se redujo alrededor de un 80%. En el cerebro el contraste fue todavía más marcado: la mediana de tiempo hasta progresión intracraneal no se alcanzó con lorlatinib y fue de 16,4 meses con crizotinib (HR 0,06). Y un dato que rara vez se cuenta: no ocurrió ningún evento nuevo de progresión intracraneal después de los primeros 30 meses en el grupo de lorlatinib.
El hallazgo más útil para alguien que está en tratamiento ahora mismo no es el 55%, sino esto: quienes llevaban 24 meses sin progresar tenían un 79% de probabilidad de seguir sin progresar en el año 7. Es decir, los dos primeros años funcionan como un hito pronóstico. Los autores lo dicen con todas sus letras en la conclusión: el control sostenido con lorlatinib de primera línea podría estar convirtiendo el ALK+ avanzado en una condición crónica. Dos advertencias honestas: la supervivencia global aún no se puede analizar (no se han acumulado suficientes eventos para el análisis previsto en el protocolo), y este es un análisis post-hoc, o sea decidido después de ver los datos, lo que lo hace descriptivo y no confirmatorio.
Lleva al control una fecha, no una sensación: ¿cuándo cumplo 24 meses desde que empecé este inhibidor? Y la pregunta que abre la conversación: «Si llego a los dos años sin progresión, ¿cambia en algo cómo vamos a seguir controlándome?». No es pedir un tratamiento: es pedir el marco temporal con el que tu equipo está trabajando.
Conclusión del tema: Esto vale para primera línea, en ALK+ avanzado, con lorlatinib y comparado contra crizotinib, que hoy ya no es el estándar. No dice qué pasa si empezaste con un inhibidor de 2ª generación, no mide supervivencia global todavía, y no promete que nadie progrese: el 45% restante sí progresó en esos siete años.
🔬 Tratamiento · líneas posteriores · ●●●●● Robusta · revisión sistemática + metaanálisis (comparación indirecta)
Todo inhibidor de ALK termina encontrando una salida. El tumor la busca por dos caminos: mutaciones en el propio ALK (la cerradura cambia de forma y la llave deja de encajar) o vías de escape, que en inglés se llaman bypass (el tumor deja de depender de ALK y enciende otro motor, como MET). Cuál de los dos fue determina qué sirve después, y es la razón por la que en una progresión importa volver a mirar el tumor —con biopsia o con biopsia líquida— antes de elegir el siguiente paso.
Una revisión sistemática publicada en 2026 reunió 27 estudios de fase II y III en ALK+, reconstruyó los datos de cada participante a partir de las curvas publicadas y modeló las secuencias posibles. Resultado: lorlatinib maximizó el beneficio como primera línea y también como segunda línea después de crizotinib; alectinib rindió más tras resistencia a quimioterapia y brigatinib tras resistencia a alectinib. En términos de perfil de seguridad, alectinib apareció como la opción de primera línea más benigna. Por separado, una comparación indirecta de siete ensayos de primera línea encontró que lorlatinib superó en supervivencia sin progresión a alectinib (HR 0,61), brigatinib (HR 0,48), ensartinib (HR 0,60) y envonalkib (HR 0,42), con la mayor ventaja en quienes tenían metástasis cerebrales de entrada — pero sin diferencias significativas en supervivencia global entre los inhibidores de nueva generación.
Lo que sí es un dato directo y no un modelo: un ensayo fase IV con 71 personas que habían progresado con alectinib o ceritinib y pasaron a lorlatinib 100 mg al día obtuvo una tasa de respuesta objetiva del 42% (IC 95% 31–55) evaluada por revisión central independiente, una supervivencia sin progresión mediana de 12,2 meses y, en las 30 personas con metástasis en el sistema nervioso central, una respuesta intracraneal del 47%. Efectos adversos de grado 3 o más en el 39%, con interrupciones de dosis en el 31% y reducciones en el 15% — pero ninguna suspensión definitiva por toxicidad relacionada al tratamiento.
La pregunta para el control: «Si esto deja de funcionar, ¿cuál es el plan A y de qué depende? ¿Me van a rebiopsiar o a hacer biopsia líquida antes de cambiar de tratamiento?». Preguntar el plan no es adelantarse a lo malo: es evitar que la decisión se tome apurada el día que llegue un escáner con novedades.
Conclusión del tema: El nivel de evidencia es alto por el diseño (revisión sistemática con metaanálisis), pero el alcance es limitado por la naturaleza indirecta de la comparación: no existe ningún ensayo que haya enfrentado cara a cara a lorlatinib con alectinib o brigatinib. Y todo esto describe promedios de grupos: la secuencia que te corresponde depende de por qué falló el inhibidor en tu caso, algo que solo dice una biopsia.
🔬 Pronóstico · datos del mundo real · ●●●○○ Emergente · cohorte observacional retrospectiva (n=218)
Los ensayos clínicos seleccionan. Quien entra a un ensayo suele estar en mejor estado general, tener menos enfermedades acompañantes y acceso a un centro de referencia. Por eso la pregunta que más se hace un paciente —«¿y en la vida real, qué pasa?»— necesita otro tipo de estudio: cohortes que miran hacia atrás lo que le ocurrió a todas las personas atendidas, no solo a las elegidas.
El estudio AURORA hizo exactamente eso en Australia. De 4.776 personas con tumores torácicos registradas en ocho centros hasta abril de 2025, 218 tenían cáncer de pulmón ALK+ avanzado diagnosticado entre 2006 y 2025 — la mayor cohorte australiana publicada de este subtipo. La mediana de supervivencia global fue de 90,8 meses (IC 95%: 68,9 meses – no alcanzado). Son 7,5 años. El 99% recibió algún inhibidor de ALK y el 83% lo recibió ya en primera línea; el 68% recibió dos o más líneas de tratamiento y el 21% llegó a cuatro o más. La mediana de edad era 55 años, el 54% eran mujeres y el 66% nunca había fumado.
Tres cosas que este estudio no prueba y conviene tener claras. Primero: es retrospectivo y observacional, describe lo que pasó pero no puede atribuir la supervivencia a un tratamiento concreto. Segundo: todos los pacientes fueron atendidos en centros académicos y el 41% participó en un ensayo clínico — eso empuja el resultado hacia arriba respecto de la práctica general. Tercero: cubre 2006–2025, así que mezcla la era del crizotinib con la actual; el número refleja una trayectoria histórica, no lo que le espera a alguien que empieza hoy. Los factores que sí se asociaron a la supervivencia fueron el hábito tabáquico, la edad y el estado funcional ECOG.
Si estás tomando decisiones de vida —trabajo, proyectos, plazos— con una cifra de pronóstico en la cabeza, verifica de dónde salió. La pregunta útil: «Cuando hablamos de pronóstico, ¿qué población estás usando de referencia y de qué año son esos datos?». Muchas cifras que circulan sobre cáncer de pulmón avanzado son anteriores a los inhibidores de ALK.
Conclusión del tema: Es la mejor foto disponible de qué pasa fuera del ensayo, y sirve para calibrar expectativas — pero describe a una población australiana atendida en centros académicos entre 2006 y 2025. No es una predicción individual, y quien empieza tratamiento hoy parte de un punto distinto del que partía alguien en 2010.
1 · Pide luz verde antes de sumar cualquier cosa, incluido lo "natural". La ficha técnica de lorlatinib lo declara contraindicado junto a inductores potentes de CYP3A —la enzima que lo procesa— por riesgo de daño hepático grave. El dato duro: en 12 voluntarios sanos que recibieron una dosis única de lorlatinib junto a rifampicina, hubo elevaciones de transaminasas de grado 3 o 4 en el 83% (grado 4 en la mitad). La hierba de San Juan es un inductor potente de CYP3A. Un suplemento de venta libre puede, literalmente, apagar el fármaco o dañar el hígado.
2 · Fuera el pomelo y la toronja, y ojo con los antifúngicos. Van en la dirección contraria: inhiben CYP3A y suben el nivel del fármaco en sangre, con lo que aumentan los efectos adversos. La ficha técnica pide evitar inhibidores potentes de CYP3A y también fluconazol; si no hay alternativa, se reduce la dosis. Esto incluye el jugo, no solo la fruta.
3 · Los lípidos no son un detalle: son el efecto adverso más frecuente y se maneja. En los 476 pacientes tratados con 100 mg diarios, hubo elevaciones de colesterol total de grado 3–4 en el 18% y de triglicéridos en el 19%, con una mediana de aparición de 15 días; el 83% necesitó iniciar un hipolipemiante. La ficha técnica indica controlar colesterol y triglicéridos antes de empezar, al mes, a los dos meses y después periódicamente. Si ya tomas una estatina, ese control es lo que dice si la dosis sigue siendo la correcta.
🔬 Cobertura del driver · CAPA 8 · ●●●●● Robusta · ficha técnica regulatoria + registro de ensayos + ensayo fase III
Esta sección casi nunca trae la novedad de la semana, y está bien: trae lo que un paciente ALK+ necesita tener resuelto y que las ediciones tienden a saltarse por irse a lo noticioso. Tres pilares, elegidos por utilidad y no por novedad.
Qué ensayos aplican a tu biomarcador Y a tu línea. No sirve una lista de "ensayos de cáncer de pulmón": la puerta se abre o se cierra según qué inhibidores ya recibiste. Hoy hay 18 ensayos reclutando específicamente en ALK+ avanzado. Tres importan por línea: ALKAZAR (NCT06765109), fase 3 de neladalkib contra alectinib, es solo para quien no ha recibido ningún inhibidor de ALK — y tiene 4 centros reclutando en Chile (Fundación Arturo López Pérez en Providencia; Centro de Oncología de Precisión de la Universidad Mayor, CICUC de la Universidad Católica y Oncovida, los tres en Santiago). ALKOVE-1 (NCT05384626) tiene una cohorte 2c diseñada exactamente para quien recibió lorlatinib como único inhibidor previo, pero no tiene ningún centro en Latinoamérica. Y NCT06378892, fase 2 en 9 centros italianos, es para un escenario muy concreto: progresión con lorlatinib solo fuera del cerebro.
El sistema nervioso central: dónde vuelve el tumor en ALK+. El ALK+ tiene tropismo cerebral conocido: en una comparación retrospectiva de 81 personas ALK+ contra 91 ALK−, la incidencia de metástasis cerebrales fue significativamente mayor en el grupo ALK+ (p=0,001). La contracara es que los inhibidores modernos entran al cerebro: en CROWN, la mediana de tiempo hasta progresión intracraneal no se alcanzó con lorlatinib frente a 16,4 meses con crizotinib (HR 0,06; IC 95% 0,03–0,12), y no hubo ningún evento nuevo de progresión intracraneal después de los primeros 30 meses. Ahora lo incómodo, y lo decimos porque lo buscamos: ninguna guía de acceso abierto fija un intervalo específico de resonancia cerebral de seguimiento para ALK+. La guía ESMO de cáncer de pulmón con driver oncogénico recomienda imagen del sistema nervioso central al diagnóstico en enfermedad metastásica y evaluación de respuesta cada 8–12 semanas con la misma técnica que mostró las lesiones inicialmente; la guía NCCN para pacientes describe control con tomografía cada 6–12 semanas. Es decir: si tu enfermedad cerebral se vio con resonancia, el seguimiento se hace con resonancia — pero la periodicidad exacta es una decisión de tu equipo, no una regla publicada. Un matiz más de la cohorte retrospectiva: en el mundo real la metástasis hepática resultó el factor pronóstico adverso independiente (HR 1,618; IC 95% 1,050–2,494; p=0,029), por encima de la cerebral.
Interacciones: la lista que nadie te pide y deberías llevar. Lorlatinib es procesado por CYP3A, y eso lo hace sensible a lo que entra por la misma vía. La ficha técnica de la FDA (versión de febrero de 2026) lo declara contraindicado con inductores potentes de CYP3A por riesgo de hepatotoxicidad grave, pide evitar inductores moderados, inhibidores potentes y fluconazol, y advierte que el propio lorlatinib es un inductor moderado de CYP3A: puede bajar el nivel de otros medicamentos que tomes. En el registro de interacciones de Sigo, para lorlatinib figuran como a evitar el pomelo/toronja y la hierba de San Juan, y como precaución la equinácea y algunos corticoides. La regla operativa: ningún suplemento entra ni sale sin que tu equipo lo sepa.
Arma una hoja de una página con tres cosas: (1) el nombre exacto y la generación de tu inhibidor y desde cuándo lo tomas, (2) la lista completa de suplementos y hierbas con su dosis, y (3) la fecha de tu última imagen de cerebro. Esa hoja convierte tres conversaciones difíciles en una sola, y es la que te van a pedir si algún día evalúas un ensayo.
Cuando un tumor ALK+ progresa con lorlatinib, a veces lo hace acumulando dos mutaciones en el mismo gen y en la misma copia — lo que se llama mutaciones compuestas en cis. Ninguno de los inhibidores aprobados hoy las cubre bien. Neladalkib (NVL-655) se diseñó específicamente para eso: es una molécula con más de 50 veces de selectividad por ALK sobre el resto del kinoma, capaz de entrar al cerebro, y que además evita golpear a TRK — la diana cuya inhibición produce los efectos neurológicos que limitan la dosis de otros fármacos de esta familia. En laboratorio mostró una potencia al menos 100 veces mayor contra la mutación ALK G1202R sola y en combinación, y produjo regresión en 12 modelos tumorales, incluidos modelos intracraneales.
El tamaño y la fase importan: lo publicado en 2024 es un trabajo preclínico —células y animales— acompañado de tres casos clínicos de un ensayo fase I/II en curso (ALKOVE-1, NCT05384626), no de una serie con estadística. En julio de 2025 arrancó el ensayo que sí puede zanjarlo: ALKAZAR (NCT06765109), un fase 3 aleatorizado de neladalkib contra alectinib en 450 personas sin tratamiento previo, con resultados primarios previstos para fines de 2029. Y hay un contrapunto reciente que conviene conocer: un trabajo de 2026 identificó una mutación nueva, ALK K1150dup, en una persona que progresó con lorlatinib de primera línea; en células Ba/F3 esa mutación resistió tanto a lorlatinib como al propio neladalkib, y solo cedió ante gilteritinib, un inhibidor multiquinasa que ya se usa en leucemia. Hay un fase 1b de gilteritinib en ALK+ reclutando (NCT07140016).
Preclínica · laboratorio + 3 casos; fase 3 en curso Nada de esto está disponible como tratamiento fuera de un ensayo, y ninguno de los dos hallazgos —ni neladalkib ni gilteritinib— ha demostrado eficacia clínica en ALK+. Lo que hay es actividad en células y modelos animales, más señales tempranas en casos individuales. Eso es una hipótesis con buen fundamento mecanístico, no un resultado. La diferencia importa: los inhibidores de ALK que hoy usas pasaron por ensayos de cientos de personas antes de llegar a tu farmacia.
Con un cáncer de pulmón avanzado te van a ofrecer cosas. Vale la pena reconocerlas antes de que lleguen, y sin condescendencia: quien las está considerando casi siempre está asustado, no siendo ingenuo. Fenbendazol —el antiparasitario veterinario que circula con fuerza en los grupos de cáncer de pulmón— nunca se ha probado en estudios en humanos y la FDA no lo ha aprobado para personas en ninguna indicación; las historias de éxito que circulan corresponden a personas que además seguían con su tratamiento oncológico, lo que hace imposible atribuirle el resultado. La American Cancer Society documenta además riesgo de daño hepático y de interferencia con el tratamiento real. La vitamina C intravenosa en dosis altas tiene evidencia humana limitada e inconsistente: algunos estudios reportaron mejor calidad de vida, un estudio en próstata no mostró control tumoral, y el NCI señala que no está aprobada como tratamiento del cáncer. El laetrilo (amigdalina, semillas de damasco o albaricoque) es el caso más claro: en un estudio fase II del NCI con 175 pacientes, el cáncer había crecido en todos siete meses después de terminar el tratamiento, y tiene toxicidad tipo cianuro que empeora justamente con dosis altas de vitamina C. La distinción útil no es "natural contra químico": es si alguien midió qué pasa cuando personas como tú lo toman, y publicó el resultado aunque fuera malo. Hipótesis · sin respaldo clínico
Esta semana el corpus cosechado automáticamente para tu tópico trajo 210 piezas y solo 2 mencionaban ALK: el resto era cáncer de mama, próstata, colon, tamizajes poblacionales y podcasts generales de salud. Todo eso quedó fuera y lo decimos con nombre y apellido porque es un fallo de nuestro enrutado, no una escasez del campo — la búsqueda dirigida en la literatura sí devolvió 432 registros de lorlatinib. También quedaron fuera, y esta vez por criterio: los estudios de costo-efectividad de los inhibidores de ALK en sistemas de salud del Reino Unido, Italia y China (útiles para quien decide presupuestos, irrelevantes para tu próximo control), los reportes de casos únicos con fusiones raras de ALK como WIPF1-ALK o ZFPM2::ALK (fascinantes, pero n=1), los trabajos de técnica quirúrgica y neoadyuvancia en enfermedad resecable, y la literatura de modelado farmacocinético sobre monitorización de niveles de TKI, que hoy no cambia ninguna indicación.
Esta es una edición hija: cubre el driver ALK+ y no sube a generalidades del cáncer de pulmón ni del cáncer en general. Lo que aquí no vas a encontrar —tamizaje poblacional, tabaquismo, inmunoterapia en tumores sin driver, nutrición oncológica genérica— no es que nos parezca poco importante: vive en la guía y en la edición paraguas, y mezclarlo aquí te haría leer tres párrafos que no aplican a tu caso para llegar a uno que sí. El segundo límite es de estándar: si algo no tiene una fuente que muestre beneficio con un diseño capaz de demostrarlo, no entra como recomendación — aunque circule mucho, aunque nos lo pidan y aunque suene esperanzador. Sí puede entrar, y entra, nombrado como lo que es: hipótesis, laboratorio o marketing, en las secciones que existen justamente para eso.
Lo que todavía no sabemos
Tres organizaciones del driver, no de la enfermedad madre — porque lo que necesitas no es información sobre cáncer de pulmón en general, es gente que vive con ALK+. ALK Positive es una comunidad levantada por pacientes: grupos de apoyo, un buscador de ensayos que sí filtra por ALK, un programa de segunda opinión para miembros elegibles y financiamiento propio de investigación en ALK. LUNGevity · Navigating ALK es el micrositio dedicado de LUNGevity: qué es el ALK+, ensayos, buscador de centros, noticias y biblioteca de recursos, todo en un solo lugar y en lenguaje de paciente. GO2 for Lung Cancer aporta lo que las otras dos no: una página específica del biomarcador ALK con los seis inhibidores aprobados listados, y una línea de ayuda con navegación de tratamiento y ensayos.
1 · ¿En qué línea de tratamiento estoy exactamente, y qué generación de inhibidor de ALK estoy tomando?
2 · Cuando cumpla dos años sin progresión, ¿cambia en algo la frecuencia o el tipo de controles que me hacen?
3 · Si esto deja de funcionar, ¿cuál es el plan y me van a rebiopsiar —o hacer biopsia líquida— antes de decidir el cambio?
4 · ¿Con qué frecuencia me corresponde una imagen de cerebro en mi situación, y qué señales debería avisarles entre controles?
5 · Aquí está la lista completa de lo que tomo por mi cuenta: ¿alguno de estos toca la vía CYP3A o interfiere con mi tratamiento?
6 · ¿Mi informe de patología dice con qué socio se fusionó mi ALK y si se hizo secuenciación completa? ¿Puedo tener una copia de ese informe y de mis últimos exámenes?
La elegimos porque descansa en lo mejor respaldado de esta edición: una contraindicación de ficha técnica regulatoria (con un estudio de interacción en humanos detrás) y el ensayo fase III que define tu primera línea. No es una intención: son cuatro cosas que puedes tener escritas hoy.
Y llévate esta pregunta escrita, tal cual, para leerla en voz alta: «Aquí está todo lo que tomo por mi cuenta. ¿Algo de esto toca la vía CYP3A o le baja el nivel a mi tratamiento?»
En una línea: cuando el tratamiento funciona durante años, el trabajo deja de ser aguantar y pasa a ser proteger lo que funciona — y eso incluye lo que tomas por tu cuenta.
La semana pasada: «ALK+: ¿importa el orden de los TKIs?» (edición W29 — no hubo edición en W30). Hoy: durabilidad a 7 años de CROWN, el mapa de secuencias tras progresión y la supervivencia en una cohorte real; más ensayos por línea, SNC e interacciones CYP3A. La próxima: monitorización con ADN tumoral circulante (biopsia líquida) en ALK+: qué se puede detectar antes que el escáner y qué no, con lo que muestre el análisis de biomarcadores de CROWN. Todo lo tuyo, ordenado por tema, vive en tu perfil →
Tu tema: Cáncer pulmón ALK+ · Tu objetivo: curación sin quimio adicional.
Tu perfil dice que llevas un inhibidor de ALK desde octubre de 2025 y que la neuropatía es el efecto que más te pesa en el día a día — por eso la edición de hoy no se quedó en la buena noticia de CROWN y bajó a tres cosas concretas: el hito de los 24 meses que puedes calcular tú mismo, el semáforo CYP3A por tu lista de suplementos, y la escala de neuropatía con su umbral exacto en lugar de una calculadora genérica. Estás en el foco correcto: esta es la edición hija del driver, no la del cáncer en general. Si quieres afinar más, hay dos ejes que puedes activar desde tu perfil: manejo de efectos adversos y ensayos clínicos por línea y país. Nada de lo que dice esta edición reemplaza lo que decida tu equipo tratante. Ajustar tu perfil →
Elegidas por pertinencia a un paciente en inhibidor de ALK, no por estar disponibles. Las tres están publicadas y funcionan en tu navegador; el resultado se guarda en tu perfil para que lo lleves al control.
Para qué se usan clínicamente esos cortes: en CTCAE v5.0 el grado 2 de neuropatía sensitiva periférica marca síntomas que ya limitan actividades instrumentales de la vida diaria — es el punto donde deja de ser «molestia» y pasa a ser motivo de conversación sobre dosis. En el termómetro de distrés del NCCN, un puntaje de 4 o más es el umbral recomendado para derivar a evaluación psicosocial; la literatura discute si el óptimo es 3, 5 o 6 según contexto, y lo decimos. El ECOG mide cuánto limita la enfermedad tu actividad, lo asigna tu equipo y no es una autoevaluación de ánimo: en la práctica un ECOG de 0 o 1 es el requisito de entrada de casi todos los ensayos de ALK+. Ninguna de las tres diagnostica nada: son lenguaje común para tu próxima consulta. Instrumentos: NCI CTCAE v5.0 (2017) · NCCN Distress Thermometer and Problem List — actualizacion, JNCCN 2022;20(1):96 · ECOG Performance Status Scale — ECOG-ACRIN (Oken et al., Am J Clin Oncol 1982;5:649-655)
P.D. ¿Faltó algo de la línea de tratamiento en la que estás? Responde este correo y dinos cuál: leemos todas las respuestas y la cobertura por línea es justo lo que más cuesta acertar en una edición de driver.